El nombre viene de la cabina.
En un estudio, la cabina de control es donde está el productor y se decide cómo suena todo. Ahí nace Control Music Group: un sello que pone al artista en el centro y le devuelve el control de su carrera.
Una empresa familiar que llega a la música.
Control fue una empresa construida con años de trabajo. Hoy damos el paso a la industria musical con la misma ética: hacer las cosas bien, con papeles claros y sin letra pequeña.
Nuestro fuerte es lo audiovisual: venimos del cine y la producción. Y nuestro primer artista cuenta una historia parecida a la nuestra: un hijo que continúa el legado de su padre.
Diez áreas, un responsable cada una.
Un sello grande tiene cientos de personas. Nosotros cubrimos las mismas funciones con un equipo pequeño y aliados. Lo importante no es tener 500 empleados, sino que cada área tenga quien la cuide.
Cuatro reglas que no negociamos.
El artista es el dueño
La mayor parte de lo que crea siempre es suya.
Papeles claros
Nada sale sin licencia ni sin pruebas. Todo queda escrito.
Calidad de cine
Cada video, cada foto y cada show con nivel de producción.
Un paso a la vez
Primero la empresa, después el contrato, los derechos, lo digital y los lanzamientos. El orden importa: sin contrato no hay distribución, sin licencia no hay lanzamiento y sin factura no hay cobro.
Desde Cúcuta
Para Colombia y el mundo.
¿Listo para tomar el control?
Cuéntanos quién eres y qué estás haciendo. Escuchamos todo lo que nos llega.